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" E S T A T U T O " D E L A L B A C E A
- Mantener una línea de actuación gratuita, coherente y compatible entre la actividad cultual –en el templo- y la procesión; reparando en la diferencia de naturaleza entre liturgia y piedad popular.
- Establecer cauces de comunicación permanente como instrumento para resolver problemas internos, clarificando las situaciones y tendiendo al fortalecimiento de la conciencia de grupo firme y activo.
Elevar al Hermano Mayor las propuestas que el equipo considere necesarias para posibilitar la realización de las funciones encomendadas.
- Informar al Hermano Mayor de las acciones realizadas siempre que, en el ámbito de las competencias propias, éstas hayan sido efectuadas sin previa autorización.
- Cuidar especialmente la relación con el rector de la Basílica, poniendo los medios necesarios para regularizar una comunicación fluida.
- Ofrecer en todo momento una imagen personal y corporativa agradable, que refleje con claridad el espíritu de acogida y servicio de la Archicofradía.
- Atender el servicio litúrgico del culto ordinario y extraordinario, público e interno, coordinando la labor de los fieles que lo cuidan a diario y supliendo las posibles carencias.
- Atender todo lo relativo a la procesión:
- Conservando los enseres, manteniéndolos limpios y en orden durante el año y asumiendo la responsabilidad de su continuidad futura.
- Organizando la formación del cortejo de acuerdo con los Jefes de cada sección de nazarenos.
- Ubicando previamente en la iglesia, distribuyendo y recogiendo con posterioridad los efectos procesionales y las túnicas.
- Supervisando la operatividad de todas las comisiones de trabajo que se constituyan.
- Cuidando constantemente el ordenamiento de utillaje de albacería.
- Dirigir todas las acciones que afecten físicamente a las Imágenes Sagradas, de acuerdo con los mayordomos de trono y el plácet del Hermano Mayor.
- Creando el clima de recogimiento e intimidad imprescindible antes de proceder al desplazamiento de los Sagrados Titulares o a su cambio de indumentaria, eliminando cualquier objeto o circunstancia que pueda desvirtuarlo. El Albacea General, como depositario y cuidador del patrimonio, en ejercicio de sus competencias, puede llegar a suspender el acto y dar cuenta inmediata al resto de la Comisión Permanente.
- Asumir, si procediese, la orientación y supervisión de la labor de la persona encargada de vestir las Imágenes, para lo cual se establecen las siguientes pautas de actuación:
- El camarista, mediante la exacta colocación de tejidos, procurará dotar de expresión completa a las Sagradas Imágenes, de forma que su contemplación facilite el acercamiento, la devoción y la oración de los fieles; ateniéndose al canon estético específico que cada una posee a fin de
- Imprimirles un estilo propio, fruto de una reflexión acertada sobre sus respectivas identidades, y no necesariamente subsidiario de moda o tendencia alguna.
- Será requisito indispensable para la prestación de este servicio que la persona responsable de vestir las Imágenes haga siempre ejercicio de la prudencia y discreción necesarias, una formación religiosa adecuada y las particulares cualidades para la ejecución de esta piadosa labor.
- La frecuencia, características e idoneidad de la indumentaria de las Sagradas Imágenes podrá ser determinada por la Junta de Gobierno, atendiendo criterios plásticos autorizados y oída la voz del responsable de esta tarea.
- El parecer de la Junta de Gobierno respecto a la indumentaria de las Sagradas Imágenes, si se produjese, deberá ser respetado y observado.
- Extremar el respeto y el silencio siempre en el interior del templo, responsabilizarse y velar por el mantenimiento de esta conducta general donde quiera que se encuentren los Sagrados Titulares.
- Programar actividades a corto, medio y largo plazo encaminadas a la consecución de los objetivos propuestos, reduciendo al mínimo el margen a la improvisación.
- Rechazar rotundamente las polémicas destructivas y sectarias, el desequilibrio y los falsos protagonismos; procurando el trabajo silencioso, la colaboración eficaz y la máxima cohesión interna.
- Dedicar atención, tiempo y ayuda especial a los jóvenes hermanos que se acerquen a nosotros con regularidad, acogiéndolos con talante abierto, formativo, integrador y respetuoso.
- Promover y suscribir actividades de formación técnica y capacitación para las tareas de albacería en el plano funcional, compartiendo conocimientos y experiencias.
- Incentivar a los integrantes del departamento, asumiendo con normalidad la suscripción periódica de actividades de formación religiosa.
- Propiciar la intervención en la labor catequética infantil y juvenil, haciéndose presentes en los encuentros interparroquiales del arciprestazgo, en las convivencias y asambleas diocesanas de movimientos juveniles y en las organizadas por la Agrupación, Cofradías y Hermandades.
- Procurar sintonía y permeabilidad con el resto de los departamentos de la casa, prestando asistencia puntual cuando sea requerida.
- Redactar artículos, comunicados o anuncios de Albacería para su inclusión en el Boletín de la Archicofradía o en los medios de difusión que procedan siempre que sean requeridos por la Junta de Gobierno y en coordinación con el Gabinete de información y comunicación.
- Elaborar una memoria anual que recoja las principales incidencias y sintetice la labor desarrollada durante el ejercicio cofrade.
- Someter a revisión periódica los presentes objetivos y el programa de actividades con criterios de flexibilidad, participación y diálogo, para lo cual se constituirá una comisión que pueda efectuar una evaluación externa y emita un informe al respecto.
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