E L    S E Ñ O R    D E L    P A S O

Antigua imagen del MorenoAunque la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús parece estar constituida con anterioridad a 1567 (año en el que se fijan los acuerdos por parte de los dominicos y de los hermanos para la edificación de la nueva capilla para el culto del Sagrado Titular), la imagen conservada hasta 1931 (destruida en los conocidos sucesos de mayo), presentaba evidentes características formalísticas propias del siglo XVII.

En efecto, partiendo de las numerosas fotografías de la época, la imagen del Dulce Nombre de Jesús (popularmente conocida como "el Nazareno del Paso"), era un escultura (¿de vestir o de cuerpo completo?) cuyo rostro, de fina y alargada tipología muy próxima a la estética barroca granadina (de la que Málaga participaba plenamente a través del arte de Pedro de Mena), presentaba un sobrio modelado que reflejaba una serena belleza de expresiva sumisión y humildad, dirigiendo su mirada hacia abajo y cubriéndose la cabeza con peluca natural (¿novedad incorporada en el siglo XVIII tapando la realizada en talla?), sobre la que asentaba una entramada corona de plata a modo de turbante y el tradicional juego de potencias doradas.

El Nazareno del Paso abrazaba con enorme bondad una espléndida cruz de ébano y plata, inclinando su cuerpo hacia adelante en actitud de caminar. Indiscutiblemente se trataba de una notable talla de Nazareno con acusados rasgos estilísticos y enorme fuerza expresiva de amplia valoración barroca, aunque sin acusar grandes efectos dramáticos (gestos de dolor y abundancia de sangre), características todas ellas de la imaginería barroca granadina (posiblemente la obra fuera realizada por algún escultor local relacionado con el arte de Mena al revelar rasgos anatómicos y expresivos cercanos a la producción conocida del celebre artista granadino vinculado, como es sabido, muy estrechamente a Málaga durante gran parte de su vida).

En definitiva, era la imagen del Nazareno del Paso una obra que se nos antoja más pensada para la calle (culto de procesión) que para el oratorio, por su actitud coloquial a través de su dulce y serena mirada, cobrando por todo ello su verdadera dimensión plástica y devocional en el trono procesional por las calles de la ciudad rodeado del numeroso público malagueño en las noches del Jueves Santo.

Ya, el propio Temboury, erudito local de gran mesura en sus críticas artísticas (máxime cuando se trataba de alguna obra relacionada con la Semana Santa malagueña, de la que se consideraba un "espectador desapasionado"), señalaba que "en todo tiempo la imagen más egregia de la Semana Santa malagueña es la del Dulce Nombre de Jesús, popularmente conocido con el nombre de Cristo del Paso; por eso las furias, en 1931, extremaron sus odios contra su precioso templo, fundado en 1494 por los Reyes Católicos, arrasándolo en gigantesco incendio" (La Orfebrería Religiosa en Málaga, Málaga, 1948, pag 277).

Acerca del origen de esta popular escultura la historiografía malagueña apenas nos transmite noticias concretas.
Así en un destacado artículo, "La imagen de Jesús de los Pasos", publicado en el diario local El Regional (17 de abril de 1919) por el poeta y escritor malagueño don José Rodríguez Sánchez, "cronista de la ciudad", recogiendo al mismo tiempo algunas consideraciones de Medina Conde, afirmaba lo siguiente: "Se ignora el origen de la hermosa imagen del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, llamado después de los Pasos; pero es lo cierto que ella ocupó con la Virgen del Rosario la primera Capilla que se fabricó en la iglesia del Convento de Santo Domingo (año 1579), o sea la del frente de la nave derecha, en donde estuvo hasta el año 1718, en que pasó a su actual Capilla".

Encierro

Desde el principio la referida imagen del Nazareno fue objeto de ferviente devoción de los fieles, y a su intercesión atribuyeron nuestros piadosos antecesores muchos portentosos milagros.
Entre los que más asiduamente velaban por el culto y esplendor de la Sagrada Imagen, distinguíase el gremio de maestros toneleros, los cuales venían costeando una misa diaria en su Capilla, y otros cultos de extraordinario realce.

El Viernes Santo de 1606, encendiéronse en religioso entusiasmo los buenos malagueños con motivo de la primera salida en procesión de Jesús de los Pasos, que así fue llamado desde entonces, por el hecho de preceder a la imagen numerosos personajes que representaban los misterios de la Pasión, "costosamente vestidos", según se afirma en un manuscrito de la época.
La procesión que siguió saliendo sin interrupción durante muchos años, llego a constituir el acto más solemne de la Semana Santa en Málaga. especialmente entre los moradores del Perchel, devotos todos del milagroso Cristo, cuya Imagen habían enriquecido con el producto de valiosas donaciones, y ante la cual rendían sus preces a todas horas, la encopetada dama de litera, y el linajudo caballero de insignia y banda, la airosa hembra y el jacarandoso terne, progenitores de nuestros clásicos tipos populares...
Al menos hasta 1851 vinieron celebrándose los "pasos" de esta procesión, en la plaza de la Constitución y en la del Obispo, y en 1866, aún acompañaban a la imagen, las de San Juan Evangelista, la Verónica y la Virgen de los Dolores".

Si bien no queda clarificado el arranque de la historia de la imagen del Dulce Nombre, si nos aporta noticias de interés, sobre todo, la justificación iconográfica de la advocación del "Nazareno del Paso" que desde el siglo XVII viene siendo popularmente conocido, además de su secular y fervorosa devoción en el marco de la Semana Santa malagueña.
En este sentido, su popularidad se debió también al acto de impartir la bendición tanto en la Plaza Mayor (Plaza de las cuatro Calles, hoy de la Constitución), como en la plaza del Obispo, según nos lo confirman los documentos y la prensa malagueña de los siglos pasados. Llordén-Souvirón nos refieren que, en efecto, "la ceremonia de bendición del Cristo a la muchedumbre en la Plaza de las Cuatro Calles (en la Semana Santa de 1851 se realizó en la Plaza del Obispo) era uno de los momentos más importantes en el desfile de las procesiones malagueñas de antaño, cuyo origen debió de ser bastante antiguo, toda vez que la tradición parece hacerse eco de su antigüedad".

Desde luego consta que algunos Pontífices también habían concedido cien días de indulgencia a todos los que, "devotamente arrodillados, recibieran la bendición que daba la imagen con su brazo articulado".

Sobre esta piadosa tradición del Nazareno del Paso escribió un interesante artículo en la prensa malagueña, "El milagro del artesano. Una anécdota desconocida del Jesús Nazareno del Paso", (diario Sur, 4 de mayo de 1967) el antiguo directivo de la Archicofradía de la Esperanza, don José Mena López, en el que se nos refieren las peripecias por las que tuvieron que pasar para recuperar la antigua tradición de la bendición al pueblo malagueño de la imagen del Nazareno el año 1929, y sus consiguientes repercusiones devocionales.

El primer testimonio iconográfico del Nazareno del Paso nos viene dado por las cartas de Hermandad (o patentes de hermanos) conservadas, fechadas en la segunda mitad del siglo XIX, en las que además de reseñar las cláusulas correspondientes a los derechos y obligaciones de los hermanos, se representaba la imagen del Titular de la Archicofradía en versión popular (El Nazareno entre nubes y rodeado de angelitos) (Litografía: 0'52 x 0'41 m, conteniendo la inscripción: "Archicofradía del Dulce Nombre de Jesús, sita en la iglesia de Santo Domingo").

Bibliografía:
Clavijo García, Agustín. "La Semana Santa Malagueña en su Iconografía Desaparecida","Semana Santa en Málaga". Tomo II. Ed. Arguval. Málaga

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