E N    L O S    P R E G O N E S

Recopila fragmentos extraídos de los Pregones de Semana Santa publicados por la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga en los que nuestra Archicofradía es la protagonista.

Año 1955 - JOSÉ ZAHONERO VIVÓ

...Porque sólo en Málaga puede darse el color y el conjunto poemático que distingue a cada Cofradía en los clásicos barrios del Perchel, de la Victoria, de la Trinidad; solo aquí, la gracia de la miniatura de la procesión en las callejuelas angostas, el tremor de muchedumbres y explosión de fervor de los encierros al livor de las madrugadas; solo aquí el paso de los puentes de Tetuán y de la Aurora, para que éste sea envidiado por el sol en esa noche, y aquél se ennoblezca con el paso de las Vírgenes famosas; solo aquí ese momento indescriptible del encuentro de la Esperanza con Mena, mientras un temblor de emoción riza la médula de los cofrades; sólo aquí, la emulación de profesiones y entidades oficiales por ser hermanos de un paso, como la Marina, Comunicaciones, Excautivos, etc., y solo aquí, ese rendimiento de la Guardia Civil, charolada de honor y de piedad ante la Expiración y los Dolores percheleros, y la marcialidad bizarra y única de la Legión ante, no el novio, sino Amante eterno de la Muerte, el Cristo de Mena; sólo aquí, lo fastuoso de los desfiles por la calle de Larios, el momento devoto de la bella plaza del Palacio Episcopal y la silueta de un célebre Cristo penetrando bajo el arco mayestático de la puerta de la Catedral y el fervor silencioso de los Servitas. Y sólo aquí ese instante de cielo del Señor de El Paso; porque en muchos pueblos cristianos se santiguarán las gentes en mayor o menor proporción; sólo en Málaga se santiguan todos, porque, en una noche bendita, este Jesús, con su impresionante bendición, santigua en hombres y hogares toda la vida de Málaga....

Año 1957 - JOSÉ UTRERA MOLINA

...Poco después se paraliza todo: un murmullo palpita entre la gente, mientras la calle queda en un instante convertida en una alfombra verde de tomillo, azahar y romero, como un perfume celeste derramado. Se ponen de puntillas las esquinas, se vuelcan las ventanas con la sorpresa de los párpados por verla, empiezan a tiritar los corazones; un milagro de fe nace en la calle, y a lo lejos, entre verdes y dorados resplandores, entre luces de plata y esmeralda, tras un velo de incienso, entre una lluvia de rosas, de nardos y claveles, sobre un clamor de requiebros populares, escoltada por una guardia azul de corazones juveniles, un mar de luz, avanza y se aproxima, ya viene la Reina del amor del pueblo, la Virgen bienamada de la Esperanza, alma del mundo que la vida llena.
¡Qué dulce, qué tierna y qué bella invocación es la Esperanza! Hay episodios y zonas de nuestra vida que no se ven del todo hasta que los contemplamos con el recuerdo, que les aplica la plenitud de la conciencia; tal vez por esto recuerdo hoy, quizá mejor que nunca, en una noche de Jueves Santo, hace unos años, un encuentro que me dió mucha luz y mucha pena.
Nunca vi en los ojos de un hombre una expresión tan rotunda de fe. Entre la apretada y compacta muchedumbre tropece con el rostro inconfundible de un amigo. Estaba pálido y enfermo por muchos males ultrajado. Le pregunté confuso qué hacía allí, en medio de la gente. "Esperando un milagro, amigo mío. Tú lo sabes; todos aquí -me decía gritando- lo conocen. ¡Esta noche sale a la calle la Esperanza! Desde mi cama, desde la oscura tristeza de mi habitación empobrecida, yo no podía verla tan de cerca, pero aquí, junto a Ella, perdido como ves entre la gente, se me cura el deseo de tantos amores imposibles; de mí se aleja el miedo a la muerte; yo te juro que no me pesan las sienes, ni me arden las manos, ni siento la rabia del dolor que me maltrata, y ya lo vez, aquí me tienes casi muerto, esperando a que me reconozca y me cure, con el alma sangrando, arrodillado, porque esta noche no he querido dudar ni un momento que sale temblando entre las luces, triunfando entre las sombras la Esperanza, que es por la gracia de Dios la madre que perdí resucitada.
Ninguna invocación tan expresiva, ninguna oración tan penetrante, como aquella que se reza sintiendo el corazón atravesado por la dulce voluntad de esperar para siempre, porque allí donde todas las cosas mueren y terminan hay siempre un algo que se extiende con largura infinita; ese algo es la esperanza, vencedora del dolor hiriente de la vida, triunfadora entre densas tinieblas, luz de amor junto a la angustia oscura que limita con miedo el horizonte, limpia pasión que al sublimarse constituye la virtud teologal de la esperanza, cuyo primer objeto es Dios, circunscrito al deseo no estático sino activo de alcanzarlo

Año 1958 - JOSÉ LUIS MORRIS MARRODÁN

...Mirad: es una noche; tenía que ser así porque la noche simboliza misterio; y es la del Jueves Santo, la del mayor Misterio que se ha dado a la Humanidad, y en ella es total el silencio de Málaga ante Jesús que la bendice. El Cristo del Paso se vuelve hacia el pueblo que acaba de admirarle en su desfile. Y no son los malagueños, es Málaga quien se arrodilla y surge un silencio que lo abarca todo, que llega muy lejos. Silencio, paz, sosiego, acaso sobrecogimiento y temor, porque es cierto que allí hay algo muy grande. Porque el silencio lo comprime todo, solo queda sitio para unas cornetas, pero yo os digo que antes que sus notas, se oye el silencio. Luego despacio, muy despacio, el Nazareno separa levemente su mano de la Cruz y otra cruz en el aire dibuja esa mano que bendice a Málaga. Y no sé deciros si Málaga calla porque quiere o porque no puede hablar...
Luego vuelve, saltando a borbotones, la acústica procesionista, el murmullo, los tambores, los vendedores, acaso los aplausos de quiénes, como todos, no saben de que sienten ni como expresarlo... y las campanillas, y el choque de bastones de los mayordomos contra el pavimento, las pisadas con ritmo de los hombres de trono y hasta las lágrimas, que también tienen en Málaga un sonido de alegre sollozo....

Año 1961 - FRANCISCO CARRILLO RUBIO

....Y cuando termina el camino de la Amargura, como resumiendo la teoría del paso de todos los nazarenos, la Cofradía del Nazareno del Paso, que se vuelve a Málaga para bendecirla porque le acompaña compasiva en su vía dolorosa...
...Y, por decirlo en una palabra, la Virgen es "Esperanza" de todos los malagueños; y cuando pasa la noche del Jueves Santo enciende una luz alentadora en las calles de Málaga y a todos parece decirnos que su corazón es ancho y que Aquél que va delante con una cruz hacia el Calvario, va a convertir, esperanza para nosotros, la noche en día, el llanto en gozo y la muerte en vida...

Año 1970 - JOSÉ MARÍA SOUVIRÓN HUELIN

...Todas estas imágenes de Cristo van seguidas, en la mayoría de las procesiones, por otros pasos en los que la Virgen camina detrás de su Hijo. Preciosas advocaciones las que recibe Nuestra Señora en nuestras cofradías: del Amparo, del Gran Perdón, de la Paz, del Amor Doloroso, de Gracia, de la Estrella, de las Penas... Es una gentil antología de piropos, de ternuras, de invocaciones, que llegará después a la Esperanza. Hay que mirar en esta popular advocación una de las más necesarias, de las más urgentes vicisitudes de nuestro tiempo. Vivimos en un tiempo de Inesperanza más que de Desesperanza. La Inesperanza no es (como la Desesperanza) un estado individual, subjetivo, más o menos sometido a la voluntad. La Inesperanza es una situación objetiva, de muchedumbre, un contagio creciente y, por muchos síntomas, inestable. ¿ Inevitable ? No, si acudimos a la Esperanza fundada en una persona, la de María Virgen. Así como Cristo es, para el que en El cree totalmente, La Verdad en Persona, así María es la Esperanza en Persona, la esperanza hecha carne y alma. En nadie podremos fundar mejor nuestra salvación que en la intercesora de la Esperanza, virtud hoy tan olvidada....

Año 1971 - ANDRÉS OLIVA GARCÍA

...Y junto al amor puso Málaga a La Esperanza, la esperanza que llena los corazones generosos, la esperanza en el más allá, la esperanza en la resurrección gloriosa de Cristo. Málaga ha vivido intensas emociones en los días de su Semana Santa, ha presenciado desfiles procesionales de incomparable suntuosidad y belleza, sin embargo reserva para el gran día el paso de la Virgen de la Esperanza, la Virgen perchelera y malagueña; y digo malagueña, porque, aunque cada uno de nosotros tenga su propia Cofradía, todos nos sentimos hermanos y devotos de La Esperanza. -Yo os puedo contar hasta la anécdota graciosa, vivida hace unos días, del soldado que comiendo el rancho en la Academia de Zaragoza y con una fotografía de la Virgen de la Esperanza en sus manos, baño con las lentejas que tenía en el plato al compañero que no comprendía la fe incontenida de este hombre sincero, su amor ardiente hacia su Virgen de la Esperanza.
En la noche del Jueves Santo surge por doquier una exclamación que apaga todos los sonidos ¡ La Esperanza ! Caminando entre el pueblo, apretada entre las gentes, piropeada por los malagueños, quiere avanzar La Esperanza, perfumada de claveles, verde su manto, con olor de azahar y alfombra de romero, intentando abrirse paso, sin apenas conseguirlo, por retenerla el amor y el entusiasmo del malagueño.
El fervor de la popular Cofradía se manifiesta también en la ceremonia tradicional y emocionante, en la Plaza de José Antonio, de Jesús el Nazareno, plasmado por el inolvidable Joaquín Díaz Serrano en estos versos:
Se detiene la Imagen soberana
suena un clarín. La Voz de una campana
algo divino y mágico predice
se oye un himno triunfal. La luna brilla
el pueblo emocionado se arrodilla
y el Dulce Nazareno lo bendice.
...

Año 1973 - LICINIO DE LA FUENTE DE LA FUENTE

...Pero el Dolor de María, la Soledad de María no pueden ser el símbolo único de su acción corredentora. Y el pueblo lo sabe. Y por eso en la Semana Santa, no acompañan sólo a los Cristos las Dolorosas, la Amargura, y la Soledad. Le acompañan también el Consuelo, el Rocío, la Paz, la Estrella... y sobre todo la Esperanza. Porque todo el sacrificio de Cristo y todo el dolor de María es antes que nada Esperanza para los hombres. Por eso en la misma noche pasional del Jueves Santo, cuando todavía queda mucho dolor por ofrecer y muchas soledades que sentir, ya presiente el pueblo de Málaga la Esperanza de la Resurrección. Y en la misma noche en que Cristo estableciera la Eucaristía, razón última de su Sacrificio, Milagro auténtico y Divino de Amor y Solidaridad y Salvación, el aire sereno de Málaga y el alma enfervorizada de los malagueños, se estremecen para acoger como se merece a la Madre de la Esperanza.
Y la noche enciende sus estrellas sobre la perfección de su cabeza; y el aire le trae el aroma del romero, para acariciar la dulzura de su sonrisa; y el campo de Málaga le pone a sus pies las flores más hermosas; y los artesanos la adornan con las más apreciadas filigranas de plata, de oro y de seda, y los ojos de las mujeres se ponen más bonitos con el temblor de una lágrima; y el corazón de los hombres la levanta con la fuerza de su latido... y el silencio se hace sonoro, y el rumor se convierte en plegaria y la plegaria se hace canción de homenaje y reverencia, grito desgarrado de súplica y deseo, piropo encendido de amor entrañable; se rompen las distancias, se acaba el protocolo, no hay ya nada que pueda interponerse entre la Madre y sus hijos, entre la Madre y su pueblo. Que nadie busque interpretaciones extrañas a la explosión de entusiasmo del pueblo malagueño al paso de la Esperanza, que nadie vea irreverencias, que nadie interprete torcidamente lo que sale derecho, del corazón, que nadie desnaturalice y ofenda los más hermosos sentimientos, los más naturales, los más puros, los más definitivos. Que nadie busque otra cosa.
Es nada más y nada menos que una Madre y su pueblo. Es el pueblo de Málaga y su Virgen bien amada de la Esperanza en la noche siempre nueva y eterna del Jueves Santo.

Año 1974 - CEFERINO SANCHEZ CALVO

...Las últimas estrellas del Jueves Santo miran embelesadas la apoteosis de la noche, al contemplar las calles malagueñas convertidas en alfombras de romero y azahar. Va a pasar Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza. El ambiente se ha perfumado con bravíos aromas campesinos. Es arrolladora la majestad de este Cristo con la cruz a cuestas y sin corona, que arrastra multitud de gentes en cumplimiento de promesas al son de un ritmo indefinible. El brillante desfile de esta popularísima Hermandad se detiene en la plaza, rebasada ya la calle Larios, y el pueblo malagueño con la cerviz inclinada, y de rodillas sobre el suelo duro de la calle, espera la bendición solemne, tradicional que Jesús Nazareno del Paso, imparte a los hombres de este pedazo de Andalucía. Nadie habla, y solamente el silencio del trance se quiebra con los compases gloriosos del Himno de España.
Pero la Esperanza, ¡ La Virgen de la Esperanza !, invade a Málaga y a sus gentes hasta el último resquicio de sus entrañas. El romero destila fragancias inefables, al piar su alfombra verde la soberana con el manto de terciopelo color de primavera. Los jóvenes de España marchan en pos de Ella a los sones marciales de sus himnos solemnes, y la Esperanza, la Virgen hermosa de las hermosas, los mira complacida al ver en ellos el futuro ilusionado de una sociedad más espiritual y humana.
La Virgen de la Esperanza llora y sonrie al mismo tiempo. Su rostro es un joyero de lágrimas y sobre ellas, la flor impalpable de una sonrisa. Y en esa sonrisa y en esas lágrimas de la cara bonita de niña dolorida de la Esperanza, se quedan cautivos todos los ojos y todos los corazones malagueños. ¡ Qué guapa está la Esperanza cuando llora, y qué triste está la Esperanza cuando rie !. El semblante de la Esperanza es la síntesis maravillosa del dolor y del gozo del alma humana. Cuando el pueblo malagueño llora y la mira, sus ojos lloran con él, y cuando el pueblo malagueño es feliz y levanta sus ojos hacia Ella, la sonrisa virginal rima con la popular alegría.
¡ Qué misterio de belleza encierra la cara de la Esperanza ! ¡ Qué divina norma del gozo y del dolor!. Por eso la Esperanza se llama así, como la cosa más bella que hay en el mundo, lo que consuela al que llora y lo que alienta al que ríe.
Y el máximo colofón llega en el momento de su encierro. Cruzado el Guadalmedina, y tras haberse asomado curiosas desde su bocana las barcas pescadoras de la bahía, porque quieren también estar presentes en esta madrugada, una multitud enfervorecida acompaña a la Virgen a su casa como buscando eso, lo que nunca debe morir, la esperanza en la vida. El pueblo estalla en una explosión de amor indescriptible, y se resiste a despedirla hasta el año que viene y no encuentra el momento de encerrarla en la Iglesia de Santo Domingo. Y la madrugada avanza, y alguno se queda hasta el amanecer con sus ojos extasiados en la mirada maternal de María, como el costalero rezagado en irse a su casa y que no espera para cobrar el dinero por llevar a la Virgen, aunque como a todos, también le haga falta. Lo que está esperando es un clavel blanco de la Virgen que dos los años -y ya hace 23-, se lo lleva a su casa para que su hogar tenga el aroma de la Virgen todos los días.
La primera vez que fue hombre de trono lo hizo sin querer, por un puro compromiso, pero sin saber que es lo que la pasó, la Esperanza desde aquel día lo había ganado ya para siempre. Alguien, al filo del amanecer, le estaba dando a aquel hombre un clavel blanco, y la Virgen desde arriba le sonreía entre lágrimas, mientras el aire cercano de nuestro mar se calaba hasta los huesos con un frío, que sin saber por qué, subía hasta los ojos. ¡ Esta es, y así es la Virgen de la Esperanza !

Año 1975 - JOSÉ ATENCIA GARCÍA

...Málaga, que entiende la vida cara al sol y al mar; Málaga, cuyos días son luminosos y cálidas sus noches; Málaga, que conoce de sufrimientos y alegrías porque en el mismo padecer encuentra siempre la esperanza, tiene Vírgenes blancas como novias, que arroban el corazón del barrio de la Victoria, y Vírgenes del color de la ilusionada esperanza, de la fe viva en un mañana mejor, como la que reina y señorea a los Percheles, del otro lado del río.
A la Vírgen del Rocío los victorianos le iluminan la noche de bengalas multicolores, y a la Virgen de la Esperanza la esmeralda olorosa y vegetal del romero y el tomillo le alfombran el suelo, para que se iluminen y aupen sobre el corazón de cada uno de sus barrios y el de todos los malagueños más que sobre los mismos hombros de los portadores de trono. Porque en Málaga no hay más que decir un nombre para que se produzca una vibración especial y única; algo como un sordo clamor guardado en el pecho durante todo el año, y que estalla triunfal en vítores y en piropos la noche del Jueves Santo al paso de la Esperanza. Anticipándose a María, Nuestro Padre Jesús Nazareno del Paso, como si abriera amorosamente camino a su madre, llega a la antigua plaza de las Cuatro Calles, y vuelve sobre sus pasos y gira su camino para bendecir a la ciudad en esa plaza que antiguamente albergó al Ayuntamiento. Manos que consagran y alzan la Hostia a diario, hacen que se eleven las manos de ese Cristo para su bendición a la ciudad en el silencio solo rasgado por el metal de un clarín....
...Y nuestra Señora de la Esperanza (vida y dulzura, esperanza nuestra), la misma que lo acompañó, nazareno, en sus pasos por nuestras calles, nos mantiene la viva esperanza de un andar para siempre de Cristo entre nosotros...

Año 1978 - JESÚS SABORIDO SÁNCHEZ

...También la mujer malagueña quiere enjugar aquel divino pecho y aquel divino rostro. Y lo hace en la mágica noche de nuestro Jueves Santo, como en aquel entonces lo hicieran las buenas mujeres en el Camino del Gólgota. Y la mujer malagueña, mostrando su hermosura y gallardía a todo el mundo, vestida de gala, de gala andaluza, vestida con su mantilla, se acerca a Cristo y con sus pañuelos de finísima sea, limpian el Rostro del Salvador, pero con tanta delicadeza, que aquel rostro casi desfigurado por el dolor y el sufrimiento, se convierte en el bello rostro del dulce Jesús Nazareno del Paso. Y este Jesús no quiere olvidar tan humana compasión. Y gracias a la mujer de este pueblo, Málaga entera recibe cada año la bendición de Cristo, de ese Cristo cuyo rostro lo ha limpiado las inigualables manos de la mujer malagueña.
El Dulce Nazareno, que salió de la Parroquia de Santo Domingo, está terminando la cuesta, está llegando a la cima del Calvario. Largo trayecto ha tenido. Y al verlo llegar tan abatido la humanidad entera se siente desolada. ¿ Pero Este es el que nos iba a salvar ¿. ¿ Este es el Mesías ?. Y nos vemos en el abandono; pensamos allá arriba del Monte, que no tenemos salvación. Pero Málaga llama al mundo, grita al mundo que María subió la cuesta con el Salvador, que Ella fue corredentora. Y Málaga enseña a todos, en la noche del Jueves Santo, que no hay lugar a desesperación, abatimiento o abandono, porque en esa noche se procesiona a María Santísima de la Esperanza... ¡ Virgen de la Esperanza !...¡Cuántas cosas quisiera decirte este simple y humilde pregonero cuyo solo título es cofrade y enamorado tuyo!. Solo sé, que en la cálida noche sales triunfante desde el Perchel, para enseñar tu cara de Virgen Niña que se sonroja con los piropos de los malagueños. Malagueña Esperanza, que te paseas como Señora y Reina en ese barco de luz y policromía que es tu trono, Malagueña Esperanza que es tu sonrisa la que da gracias al bamboleo de tu palio. Esperanza que das olor al romero que pisas... ¡ Virgen Perchelera de la Esperanza !...¡Cómo quisiera este pregonero conocer a escultor divino que me fundiera en lágrimas de cristal, para estar, por siempre, unido a tus mejillas!....

Año 1982 - JOSÉ LUIS HURTADO DE MENDOZA Y BOURMAN

...Y finalmente, la Cofradía de todos los malagueños, la del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza, de la que no se sabe qué admirar más, si su riqueza impresionante o el fervor de sus hermanos, que después de pasear reverentes a sus Imágenes en Tronos que son prodigio de arte y luz, por las calles malagueñas alfombradas de oloroso romero, después de recibir la bendición impartida por la propia Imagen, se apretujan unidos a Málaga entera en la madrugada de luces inciertas que ya es en realidad Viernes Santo, para dejar en su templo a Jesús y a la Virgen, diciéndole a éste con letras de fuego: "Tú eres nuestra Esperanza"...

Año 1983 - ANTONIO PÉREZ DE LA CRUZ BLANCO

...El Jueves Santo culmina con el majestuoso desfile del Nazareno del Paso y la Virgen de la Esperanza.
Es difícil expresar
ya sea en gesto o de palabra
la emoción de contemplar
la Virgen de la Esperanza.
Yo les puedo asegurar
que el escultor que la hizo
debió algún día ver llorar
a María en el Paraiso.
Pues ese llorar profundo,
ese llorar sin rencor,
ese llorar, sólo amor,
no es llorar de aqueste mundo.
...

Año 1984 - MANUEL ALCÁNTARA

...Caminando sobre el mismo romero en el que la Virgen tendía pañales, viene la Esperanza. La Esperanza que es de todos, la celeste Esperanza con su manto verde, acostumbrada a encontrarse con su Hijo en la Plaza de la Constitución, como cualquier madre malagueña....

Año 1985 - MARIA VICTORIA ATENCIA

...Señora nuestra de la Esperanza: una verde alfombra cubre las calles. Es el romero: romero santo,/romero hermoso. El romero que llenó de aromas las aguas lustrales de nuestra infancia y que se extiende ahora como alfombra bajo tus pies. Belleza transfigurada que, al calor de los tuyos, en el corazón de la ciudad, anualmente irrumpes. Déjanos la impronta de tu rostro, condúcenos hasta la misma faz de la Belleza Suma. Jábega verde de los Percheles, navega al puerto de tu coronación y ciñe nuestra frente de esperanza. Esperar un hijo –grávida de gozo y del Espíritu Santo, como mujer plena de feminidad-, esa es tu condición y ese es tu nombre. Esperar su resurrección, esa es tu fe. Y en plena apoteósis del Perchel, llenarnos de esperanza en el eterno amor de los nuestros, esa es tu caridad....

Año 1986 - JOSÉ MARÍA MARTÍN DELGADO

...Y por fin, la Esperanza, una de las cofradías que mejor representa el sentimiento de los malagueños. Ese maravilloso Cristo del Paso, obra de Benlliure, que da la bendición a todo el pueblo de Málaga en nuestra mejor Plaza, antes llamada de las Cuatro Calles y hoy de la Constitución. Y esa Virgen de Pedro de Mena, a cuyo paso se alfombran nuestras calles de romero, que es "la Virgen del Amor del Pueblo" y que no podía llevar otro nombre que el de Esperanza. Esperanza para los necesitados, para los que padecen situaciones de inferioridad e injusticia. Esperanza para todos en un futuro mejor....

Año 1987 - ANTONIO M. GARRIDO MORAGA

...El pregonero sigue pidiendo perdón a este ilustre senado malagueño y mucho más ahora, cuando son todas las emociones de una vida y el peso de una tradición secular, los que atan mi garganta al cantar a la Real Archicofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza. Permitidme que estas palabras vayan dirigidas a los que se fueron pero que, en este momento, más que nunca, están en mi corazón. Yo no sé si esta Hermandad es broche de oro de una noche mágica, o eterna e inmutable esencia de nuestra historia cofrade; sólo sé que cuando, despues de una Junta de Gobierno, bajamos a nuestra capilla de San Carlos y Santo Domingo el Real, me siento muy pequeño y recupero a ese niño que, delante de mi Esperanza, nunca he dejado de ser. Es de plata el sonido de tu campana, trono del Dulce Nombre, Alameda abajo. La escucho a lo lejos y te veo tan hombre y tan divino, tan sereno y tan fuerte. No tienes sangre ni corona. Eres Dios para hablar. Tienes todo el Perchel en tu corazón, desde que los toneleros se reunieron a tu sombra. Ya estás en la plaza, el tiempo detenido. La maniobra, como siempre, perfecta y tu brazo dispuesto para la bendición, para el perdón:

¿Quién te hirió, Nazareno? ¿Quién se atreve?
a poner en tus hombros cruz pesada
a mancillar tu frente bien amada
¿Es que nadie al mirarte se conmueve?
Vas cargando las penas, carga leve
para tu amor, tu carne destrozada
sucumbe por los golpes mancillada
es tu rostro marfiles sobre nieve.
Quiero borrar mis culpas con tu pena
bendíceme, pues eres Pastor Santo
Vas hacia el Gólgota, cumples tu condena.
Cuando mueras nos cubrirá tu manto
el Dios viviente cae mientras asciende
y el sol se oculta ya sintiendo llanto.
Esperanza de Málaga, Esperanza del mundo, Reina de Málaga, Reina de mi corazón. Mis ojos te ven como un amante nunca satisfecho en la contemplación de la persona amada. Guapa entre las guapas, divina prisionera del romero.
Señores, ¡que Dios reparta suerte! Y me pongo el capirote. Una tarde, con el sol muy alto, mi amigo Juan Ignacio y yo íbamos hacia Santo Domingo y una voz cualquiera nos dijo: ¡míralos que orgullosos van porque van verde Esperanza! La Esperanza no es nuestra, es de Málaga entera, del Perchel, de ese Perchel que Alfonso Canales ha cantado:
Las he visto morir. Manos de cales
mostraban las cebollas de los años,
las cáscaras, los paños
del tiempo, hasta la arena y los metales
mohosos, hasta el hueso del ladrillo,
ventanas sin cristales ni maderas
volcaban hacia fuera
largas sombras pasadas a cuchillos.
Ese Perchel de las niñas bonitas, de los hombres valientes, del geranio en la reja para pelar la pava.
Yo no puedo decir, nadie puede decir más de Ti; habría que inventar un idioma que tuviera la luz de las estrellas, la sal de la marisma y el olor del naranzo. ¡Virgen de la Esperanza!, ya coronada en todos los corazones, galeón de Indias que ilumina la noche: Aquí estoy, miradme, soy una niña que sufre; tendré los encajes descompuestos cuando baje otra vez por Carretería y cruce por delante de la Tribuna de los Pobres, mientras el día se anuncia y mi manto os recoge a todos. Yo quiero ser la última vela que se apague en tu trono, la lágrima de cera que caiga en tu peana, una flor marchita por amor cansada. Yo quiero retenerte en mi pupila mientras mi corazón, vendaval de pasiones, te grita un viva muy grande que no cabe en el pecho. Yo no entiendo de teologías, sólo te quiero más que a una mujer cualquiera....

Año 1988 - FRANCISCO JOSÉ GONZÁLEZ DÍAZ

...Y en el Perchel seguiremos hasta que, en la noche de la Parasceve, acompañemos al Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y a María Santísima de la Esperanza desde Santo Domingo al centro de la ciudad, sobre una alfombra de romero, entre el clamor de la multitud y el fervor de los que, como este pregonero, no nos cansamos de repetir que Tú, Madre, ¡Eres nuestra Esperanza!
¡Jueves Santo malagueño! Impecable maniobra de los hombres de trono y la antigua Plaza de las Cuatro Calles, y la Tribuna de los Pobres, volverán a ser testigos de excepción del milagro renovado de la Bendición del Nazareno.
¡Jueves Santo malagueño! Y la ciudad, toda entera, se impregnará de una extraña y embriagadora mezcla de olores a romero, azahar, incienso y cera derretida que la brisa suave y fresca del vecino Mediterráneo se encargará de hacer llegar a todos sus rincones, llenando el ambiente de emociones y presagios inconfesables, como en ningún otro día podrá darse, porque es la Esperanza de todo un pueblo la que está en la calle uniendo a este ambiente la extraordinaria fragancia de su maternidad divina y el fulgor, entre dorado y verde esmeralda, de su trepidante reflejo que desde la grandiosidad de su trono derrama.
¡Jueves Santo malagueño! Y la Esperanza seguirá al Dulce Nazareno entre el entusiasmo, las oraciones, vítores y saetas de los malagueños que la aclamarán como Reina de sus días y de sus corazones, como viene ocurriendo desde hace casi tres siglos y medio y que, por ello, cuando el Sr. Nuncio de su Santidad ciña sobre sus divinas sienes la corona de oro, el próximo día 18 de junio –que necesariamente habrá de ser, también, día grande de fiesta-, no cumplimentará así el Decreto dado por nuestro querido Sr. Obispo,sino la decisión unánime del pueblo soberano que, desde aquellos lejanos días de 1641, la tiene coronada canónicamente en su corazón, donde le ha consagrado la mejor de las Basílicas, al igual que ese Santuario que la Archicofradía viene construyendo, desde hace años, allí mismo, en el Perchel, muy cerca de su Santo Domingo natal.
¡Jueves Santo malagueño! Y el Dulce Nazareno y la Esperanza, con ese semblante entre risueño y dolorido, sereno y lloroso, irán dejando entre los malagueños el consuelo de todo un Dios que, cargando con el peso de nuestros pecados, sube al Calvario para destruirlos con su muerte y devolvernos la vida de la gracia con su resurrección gloriosa.
Y con la inmensa alegría que nos supone sentirnos salvados, libres y convertidos, seguiremos en su itinerario al sagrado cortejo, poniendo siempre nuestros ojos en la dulce faz del Nazareno y tratando de encontrarnos de frente con la mirada perdida de esa Madre verdadera que es nuestra Esperanza, entusiasmándonos con la majestuosidad de su trono, con el tintineante balanceo de su palio, viviendo con emoción contenida todos y cada uno de los vibrantes momentos que la comitiva procesional nos depara, como queriendo alargar una Semana Santa que, inexorablemente, declina cuando la Esperanza regresa de nuevo a su templo....
...Y cuando llegue el día en que acabe nuestra peregrinación por este valle de lágrimas, tengamos la dicha inmensa de subir hasta la Catedral celestial, por esa etérea calle de Larios alfombrada de eterno romero, vistiendo la túnica de nazareno y portando, enhiesto, el cirio inquebrantable de nuestra fe. El cual, gracias a nuestras Hermandades y cofradías, llevamos permanentemente encendido a fin de poder ser la luz del mundo y testigos fieles de Jesucristo Nuestro Señor.
Sostiene, oh Virgen María, nuestro cofradiero caminar y haz que todos encontremos a Cristo, dirigiendo nuestros pasos por los caminos de la Paz, ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Madre de Dios y Madre nuestra, siempre Virgen de la Esperanza!

Año 1989 - LUIS MERINO BAYONA

...A la medianoche, Málaga vestida de verde se echa a la calle.
La Alameda, ya Jerusalen desbordada, alberga a una ciudad que quiere verlos pasar.
En la vieja plaza de las cuatro calles suena un clarín. Silencio, que el Señor de los Pasos bendice la ciudad. Y la ciudad, de rodillas, hace con este gesto de humildad un acto de fe y esperanza.
Y de nuevo, la Alameda se pone a andar tras la Madre guapa que se va. Sí, eso, guapa, llorosa y alegre, triste y resignada, morena y verde, Madre.
Madre a la que los piropos, ¡Dios mío y en qué noche!, alivian su dolor.
Una Madre a la que Málaga le había entregado una nueva corona. Otra más, que Tú ya estabas coronada hacía mucho tiempo en el corazón de todos los malagueños.
En aquél día me hicieron el inmenso honor de ser un cofrade más tuyo, para llevarte de vuelta a casa. Calle Carreterías fue una llamarada. La Tribuna de los Pobres un clamor. Jamás tanto hombre subió aquel puente sin rozar el suelo, que con las manos tocábamos el cielo. Y así, hasta el encierro, donde, como siempre, fue a llevarte toda la ciudad.
Y esto volverá a repetirse el próximo Jueves Santo, porque de nuevo sale a la calle ese milagro verde y moreno, como esta ciudad, que es la Esperanza. Si, como esta ciudad, que así es esta ciudad. Porque, ¿ hay algo más malagueño que la Virgen de la Esperanza?...

Año 1990 - JOSE LUIS ZURITA

...Y el Jueves Santo, será Reina en la Alameda. Y entrará en olor de romero y fervores en calle Larios. Y los corazones, más que los brazos, la alzarán en vilo para que vea a su Hijo, el del Dulce Nombre, el Nazareno del Paso, que ya estará en la Tribuna para dar la bendición al pueblo. Y Ella de puntillas para no perderlo de vista, casi se podrá oir su voz como un susurro diciendo: ¡Dejadme, que me pierdo su bendición!¡Qué, aunque es mi Hijo, es también mi Dios! Y después en Carretería y en la Tribuna de los Pobres, de recogida, será el delirio de un pueblo que sabe que Ella es, refugio, consejo, medicina, fuente y jardín, bálsamo y estrella, aurora y puerto de salvación ¡Esperanza Nuestra! Virgen toda llena de la seguridad de Dios....

Año 1991 - ALBERTO M. JIMÉNEZ HERRERA

...Escribió Delhaye que todo cuanto mira a la Cruz de Cristo se dirige no sólo a nuestra inteligencia iluminada por la fe, sino también y sobre todo a nuestra esperanza.
A nuestra Esperanza... Siempre me he preguntado por qué cubren las calles de romero para que pases, Señora.
Cuando los años han centrado en mi el concepto de lo bello, perfectamente he entendido que cubran tu camino de esas flores que agrupadas en racimos cortos son alfombras para tus pies.
El olor del romero adormece un tanto los sentidos. ¡Gracias a Dios!... porque sin sus efluvios y embelesos sería imposible, Madre mía de la Esperanza, contemplar “toa” tu belleza.
Eres preciosa, Señora.
Tienes divino el Semblante...
Que pena que esta loca Humanidad
no te quiera lo bastante.
Mediadora y confianza nuestra, Esposa de las almas, Albergue de Dios peregrinante... Muéstranos el camino que lleva a Jesús, Dulce Nazareno, que a su pueblo bendice y resérvanos un sitio, aunque sea pequeñito, junto a tu Trono de Gloria....

Año 1992 - SALVADOR VILLALOBOS GÁMEZ

...Al filo de la media noche, la Alameda se llenará de túnicas de terciopelo morado, son los nazarenos del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso.
Él, no sólo carga con la Cruz, sino que además en un gesto de suma y divina generosidad, nos bendice cada año.
“Se oye un himno triunfal. La luna brilla
el Pueblo emocionado, se arrodilla
¡Y el Dulce Nazareno lo bendice!”
Él sigue su paso lento pero firme, y aunque majestuoso, por ser divino, quiere ser una vez más humilde, y se nos presenta con su dulce rostro, como sin dolor, como si no quisiera llamar poderosamente nuestra atención con gesto de abigarrado sufrimiento.
El Dulce Nazareno nos quiere como decir:
Las aclamaciones triunfales para Ella, para mi Madre, que para eso la dejo como Madre vuestra y como Reina y Señora de todo lo creado”.
Y la noche se hace madrugada, y la madrugada amanecer, porque la Esperanza de un nuevo día, de una nueva vida en Cristo, sale a la calle con su mensaje exultante de júbilo.
Sí, exultante de júbilo aunque su rostro moreno se vea empañado por las lágrimas de sus bellos ojos negros, exultante de júbilo porque Ella es plenitud de gloria, plenitud de gracia. Aquel que se arrime a Ella, mediadora universal, quedará impregnado de su gracia y gozará con Ella de la Esperanza de la vida en Cristo.
La primavera, preñada de fertilidad, pone a los pies de la Señora el fruto de sus entrañas.
¡Romero para sus pies!, que Ella se lo merece por se la primera que procesionó a Cristo, ya en su virginal seno materno. Ella fue la primera albacea de la humanidad, pues tuvo como misión desde el anuncio del angel la custodia de Jesús.
Y así pasearemos a la Señora de la Esperanza bajo Palio y mantos verdes como nos la imaginamos en el mismísimo cielo.
Y yo, un humilde siervo tuyo entre la multitud, te rezaré como puedo:
Pues tienes eternas mieles
en tu maternal mirada,
mi dulce faro tú eres,
y tus ojos mi barada.
Eres: Mástil de mi vela
De los perfumes, la esencia
De dulzuras, ¡Majestad!
De mi turbulencia, calma
De mi inquietud. ¡Esperanza!
Por eso, cuando tú, Señora de la Esperanza, llenes las calles de Málaga bajo el plenilunio; miles de almas con el corazón prendido en tus encajes:
“no tendrá mayor desvelo,
ni esperar mejor anhelo,
que arroparse en tu manto
de Esperanza”...

Año 1993 - PEDRO LUIS GÓMEZ CARMONA

...Por si ustedes no lo han notado hasta ahora, soy mariano. Me declaro mariano, lo cual no es ningún mérito en esta tierra, que es de María Santísima. Y tres Marías, con mayúsculas, hay en mi vida. Caridad, Paloma y Esperanza.
...
Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza Coronada. Coronada por todos los malagueños. Coronada con oro porque otra cosa mejor no hay, porque se lo merece todo, porque todo es poco para la Gran Señora, para la Virgen de Málaga, para la Virgen de la Esperanza.
El romero teje la alfombra para que pase por ella. ¿Málaga huele a romero? ¡No, Málaga huele a Esperanza!
- Y tú, ¿de qué cofradía eres?
- De esta o de aquélla, y de la Esperanza.

Porque de la Esperanza somos todos, y es por eso que se equivocaron los que quisieron echar un pulso que perdieron sin necesidad siquiera de que las manos llegaran a apretarse.
Esperanza. Dice el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua lo siguiente: Esperanza. Estado de ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos. 2.Virtud teologal por la que esperamos en Dios con firmeza que nos dará los bienes que nos ha prometido.
Falta una tercera acepción del término. Esperanza. Virgen preciosa, por encima de todas las cosas venerada en Málaga y que todos los Jueves Santos por la noche es aclamada por un pueblo que cada vez que la mira contiene hasta el aliento.
Y este Jueves Santo, la Virgen lucirá un fajín real. El fajín del Rey de España para la reina de Málaga, que le será impuesto por la infanta Elena. Orgullo grande para la Archicofradía, orgullo para todos los cofrades de esta tierra que verán, una vez más, su reina, la del Perchel, la más venerada, será la gran protagonista de un día histórico que se inscribirá en letras de oro en el libro de honor de la Semana Santa malagueña.
¡Verde, que te quiero verde!
Todo eso y mucho más es la Esperanza... Además, que no me he olvidado, cuando suena un clarín, el pueblo se arrodilla y Jesús el Nazareno lo bendice...

Año 1994 - LEOPOLDO GARCÍA SÁNCHEZ

...Sin duda la noche del Jueves Santo es noche de esencias y olor de monte, fragancia de verde del romero.
Antonio Martín ha olvidado esta noche el protocolo y se ha sentado el primero en la tribuna. El palco es...sólo suyo.
Ataré mi cintura con diez vueltas
para que nunca se desate la alianza.
Me vestiré con el Nombre Dulce
de tu Nombre, Nazareno,
y esperaré que tu mano en el sendero,
allá donde se unen cuatro calles,
bendiga con la cruz, la frente de tu pueblo.
Nao dorada. Pesada filigrana
que sostiene un atlante marinero
Majestuosa peana de amores
encendida en miel y caramelo.
La mole se para en seco.
Abajo...despacio...,
sin que se note...,
con suavidad...
¡Oido a la campana!
En el bronce dos golpes.
El tercero,
la voz del metal eleva...
Con su toque el mayordomo
dispone, le ordena, le manda.
El retablo se estremece,
se mueve, se agita...,
y como Lázaro luego,
despierta, se levanta y anda.
Verde de banda a banda,
majestuosa en su trono,
se pasea la Esperanza.
No puedo definir tu nombre;
sólo diré que no habría
de verdad, Semana Santa
si no saliera a la calle
¡La Virgen de la Esperanza!...

Año 1995 - GUSTAVO VILLAPALOS

...Entre la ruina y la miseria del Perchel, corazón de la Málaga cofrade, de la Málaga esencial y de la Málaga de siempre, un preludio de milagro se va a producir: de paseo majestuoso va a salir la Señora, y la naturaleza entera atiende a tan magna sinfonía. ¡Oh Virgen Morena de la Esperanza!, no sólo Tu gente, no sólo Tu barrio, sino el mundo entero engalana de romero ese suelo que se hace cielo cuando Tú lo traspasas.
En nave colosal Te llevan. ¡Qué privilegio llevarte a mis hombros!, ¡quién pudiera mecerte en tan soberbio altar y cantarte una saeta para hacer los corazones vibrar!
¡Esperanza cortejada por Jesús Nazareno del Paso!
¡Nazareno morado, qué envidia me das!
Bendíceme con Tu mano nazarena y al sentirme hoy esperancista, Virgen mía, continúa siendo rumbo y señal para toda Málaga, que con pobreza, duda y miseria quiere gritarte más que nunca:
¡Guapa, guapa, la más guapa!
¡Reina y Señora de los percheles!...

Año 1996 - CARLOS RUÍZ DEL PORTAL Y PÉREZ-BRYAN

...Real Archicofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza. Noche del Jueves Santo malagueño. Al filo de la madrugada del viernes. Del corazón del Perchel. A orillas del Guadalmedina. Noche de estrellas y plenilunio. Sólo el amor unánime de un pueblo puede crear tanta hermosura. Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso. ¡Tan humano y tan divino al mismo tiempo!, dulce como el paladar de nuestros vinos. Con la cruz a cuestas. El dolor no importa. Su corazón estalla de amor porque en ella nos va a redimir a todos. Para eso vino al mundo. Su voluntad no cuenta; ha de cumplir la misión que su Padre le encomendó con un amor infinito. Camino del Calvario, se va a detener un instante en la Plaza de la Constitución para bendecirnos a todos.
Le diste la inspiración a Mariano Benlliure para interpretar tu figura de nazareno de tal modo que pareces real.¡Ya no se si eres Tú o es tu imagen! Maravilloso Cristo Nazareno del Paso. Y tras de Ti, María Santísima de la Esperanza. La Virgen con cara de niña. La más guapa. La admiración de todos. En su majestuoso trono lleno de luces, de oro, de bordados y adornada con las más bellas flores. Sobre una alfombra de romero, de verde y oloroso romero, recibiendo a su paso todos los piropos que la devoción y el cariño de esta tierra le brinda.
¡Que ya viene la Esperanza!
Grita el pueblo entusiasmado
El Perchel es un clamor
en día tan señalado

Y Málaga se convierte
en su mejor Santuario
pone romero a sus pies
oro fino en sus bordados
y se le adorna con flores
y se la cubre con palio

Noche de Luna redonda
aire fresco y perfumado
Van los verdes nazarenos
de grandes escapularios
acompañando a su Virgen
en procesión y ordenados

Málaga es un corazón
Totalmente enamorado
De la niña perchelera
A quién gritan a su paso
¡Guapa, guapa, guapa y guapa!

Y la Reina de los Cielos
recibe así los halagos
de la ciudad andaluza
que es sal del Mediterráneo

De repente una saeta
clava en la noche su dardo
Hacen guiños las estrellas
al unísono vibrando

Con la curtida garganta
que hace de su rezo un canto
Fe, que en pecho contenida
se derrama en un desgarro

El trono llevan a hombros
de refulgentes dorados
¡Un relampago de luz!
trozo de cielo su halo
temblorosas las palomas
revolotean sobre su manto

Avanza majestuosa
cuando entra en calle Larios
Paso lento y sostenido
que en esfuerzo sobrehumano
parece leve caricia
¡La Virgen obra el milagro!

No hay carga que sea pesada
ni límite al entusiasmo
frente al honor que supone
la noche del Jueves Santo
ser portador de su trono
hasta terminar exhausto

¡Coronada en su gran noche!
noche de cielo estrellado
se repite la alabanza
¡Guapa, guapa, guapa y guapa!
¡Virgen de nuestra Esperanza!

Málaga entera te adora
y en el sencillo requiebro
va toda la fe del pueblo
a su única Señora

¡Madre de Dios! ¡Esperanza nuestra! ¡Cuánta belleza!
El trono de la Virgen de la Esperanza, es algo así como la nave capitana de nuestra flota cofradiera, ¿Qué digo? El trono de la Virgen de la Esperanza, es... ¡El cielo sobre varales, a hombros de los cofrades malagueños! La apoteosis de nuestra Semana Santa.

Año 1997 - CARLOS ISMAEL ÁLVAREZ

...Medianoche. Se acerca el Nazareno
del dulce nombre y la mirada clara
y desde las aceras a su cara
de varón de dolores, de Dios bueno,
suben las oraciones. Desde el seno
de María hasta el monte en que dejara
su vida por nosotros lleva el ara,
la cruz del sacrificio sumo y pleno.
Desde hace cuatro siglos en esta plaza
el pueblo aguarda el signo que Dios traza
de perdón. Cada año El nos lo dice.
Ahora llega el momento verdadero,
la mano se despega del madero
¡y el Dulce Nazareno lo bendice!
¿Se ha dicho todo ya de ti, niña nazarena, madre bendita de verdes y morados? ¿seré acaso incapaz, precisamente yo, de cantar tu gloria y tu dulzura? Déjame hoy al menos que lo intente, que pruebe a dar con la palabra aproximada, con el vocablo que transmita un ápice siquiera de lo que siento siempre que en tí pienso.
Déjame balbucir la eterna canción dorada y verde del ancla y el romero que aprendí casi niño. Permíteme, reina de los cofrades coronada, reina por reyes ceñida, que entonce aquí todo El Cantar de los Cantares en tu alabanza, que proclame la infinita gracia de tu imagen, Perchelera Esperanza, ahora que es medianoche y voltean las campanas y tu nave contigo en el puente pisando azahares larga ya las amarras para la travesía del clamor, porque hoy es (o ha sido) Jueves Santo y te esperamos todos, Esperanza.
Y cuando, como siempre, como toda la vida, como mientras tengamos vida, se nos haga muy tarde allí delante tuya, agarrados del brazo, avanzando de espaldas, cara a cara contigo Esperanza de la madrugada, y nuestros corazones, pendientes de ti Esperanza nuestra, sean todos uno latiendo como late tu palio al mismo paso breve de tu trono y en un mismo suspiro se te quiera por madre y se te rece por guapa, entonces malagueña Esperanza, felices te diremos que si en el Cielo tan solo te aman mejor es porque el Cielo es esto, estar ahora aquí delante tuya....

Año 1998 - JOSÉ JIMÉNEZ GUERRERO

...Jueves Santo, media noche: que se eleve el ancla y se expanda el romero. ¡El Paso y la Esperanza ya están en la calle!
Y todos hasta el lugar del encuentro; donde las calles se llaman plaza, siguiendo, cada cual con su cruz, devoción con devoción, al Nazareno.
Y el transcurrir del tiempo parecerá no haber existido porque hoy, que siendo viernes sigue siendo Jueves Santo, como desde el siglo XVII sucediera, como en el mañana, estad seguros, ocurrirá, cuando un clarín deje unas notas en la noche, todas las miradas en el Cristo humano de Benlliure se clavarán.
Mientras, la mano del Dulce Nazareno lentamente abandonará el madero para cumplir, de nuevo, con la tradición: Jesús Nazareno del Paso ya está en la plaza Mayor impartiendo a tierra y mar sus sagrada bendición.
Y más tarde, rayando el día, cuando navegues a puerto seguro sobre un mar de apasionadas faraonas verdes...
Virgen de la Esperanza:
Déjanos ser luz encendida en tu nave; de tu campana, golpe sonoro; en varal de banda, hombre de trono; tonelada de amor a tus pies; romero de tu alfombra o terciopelo de tu manto. Déjanos mirarte a los ojos, Reina de las Reinas, para quien todo nos parece poco. Déjanos mezclarnos, por una noche al año, con la brisa marinera y jugar entre bambalinas cuando atraviesas tu puente, y a golpes de llamada de campanario ayudar a mecer tu palio, que esa noche, noche de bullas, noche de Jueves Santo, quiere ser bóveda sagrada que ponemos sobre la imagen de una Virgen del Perchel que es, de una Málaga rendida y enamorada, su Esperanza...

Año 1999 - FEDERICO FERNÁNDEZ BASURTE

...El sonido nítido y potente de una campana se abre paso para anunciar al mundo su presencia. Ya está en la calle el Dulce Nazareno y ha despertado el bronce en todos un deseo, que, desde las puertas de la Basílica, se extiende por toda la ciudad: que el Señor del Paso nos bendiga, por el honor y la gloria de su Nombre; que ilumine su rostro sobre nosotros, que quiebre su silencio sublime, su estar ajeno, siempre erguido, concentrado en la misión ineludible de llevar todas las cruces en el ara de su propio sacrificio; que rompa ese silencio sobrehumanamente digno, que nos hace sentir nuestro pecado; que nos mire y nos devuelva la vida con el vuelo de su mano, para que nos gocemos en su Dulce Nombre y podamos mirarlo de frente, mientras desciende sereno, por un río morado, de historia, de penitencia y de sueños, siempre camino de la Plaza.
Vida, Dulzura y Alegría de Málaga, Esplendor de nuestra Iglesia, Honor del género cofrade, que tomas la ciudad el Jueves Santo, desafiando siempre a nuestra capacidad de asombro, conel portento de las curvas impensables, con la fuerza de los hombres de trono a ti consagrados, con la que se mueve la ciudad santa que te cobija, la fortaleza inexpugnable que, bajo la luna rotunda, se deja asaltar y conquistar por el amor desbordado de un pueblo anclado en la miel de tus ojos: pisa el asfalto duro y gris de nuestros días, porque tu lo doras con el roce de tus pies, porque sólo tu puedes hacer brotar a tu paso el romero verde y oloroso, porque contigo nace la primavera, sea marzo o abril, haga el tiempo que haga, que es Jueves Santo y aquí no sabemos de equinoccios, sabemos y sentimos Esperanza, y tú haces templado nuestro clima, tu prendes la ciudad con el calor de tu belleza. Qué importan, al fin y al cabo, la majestad de tu trono, el bosque ámbar de tus arbotantes, las piñas de azucenas que proclaman al aire tu pureza y el esplendor glorioso de tu corona. Porque si no hubiera trono, ni joyas, ni flores, con la misma pasión seguiríamos queriendo que cubrieras de verde nuestras vidas, pues de una cosa puedes estar segura, que Málaga siempre te espera, porque no hay duda, Esperanza, Málaga es tuya...

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